18 May

Europa te toca – LGTB+

cartel-page-001El pasado 15 de mayo tuve el placer de participar en “Europa te toca”, un debate a 11 sobre LGTB+ y las próximas eleciones europeas, organizado en Barcelona por la asociación GAG (Grup d’Amics Gais, Lesbianes, Transsexuals i Bisexuals).

El objetivo era poner al alcance de la ciudadanía las diferentes candidaturas que se presentan a las elecciones europeas e instarles a comprometerse con la campaña “Come Out” de ILGA-Europe (federación LGTB a nivel europeo). Se trata de una serie de compromisos a los que los y las candidatas al Parlamento Europeo podemos adherirnos, y que en el estado español la FELGTB ha traducido a “da el paso”.

Parte de lo que hizo especialmente interesante este debate fue la presencia de 11 candidaturas diferentesCUP (aunque no se presentan a las europeas), ERC, Escaños en Blanco, ICV-EUiA, Iniciativa Feminista, PP, UPyD, CiU, PSC, PACMA, y un servidor en representación de EQUO. Como recalcó el moderador Xavier Juclà, pocas veces se da la posibilidad a la ciudadanía de interpelar directamente a tantas candidaturas diferentes.

Me voy con una serie de reflexiones, lecciones aprendidas, y algunas nuevas preguntas.

El factor “verde”

El ámbito LGTB+ podría decirse que es uno de los “fuertes” del movimiento verde en general: Ulrike Lunacek, eurodiputada verde austríaca, fue galardonada hace poco por la FELGTB con el premio “Pluma Institucional” por impulsar un informe aprobado por el Parlamento Europeo que marca cómo se va a combatir la LGTBfobia desde el ámbito europeo.

Otros ejemplos: varios eurodiputad@s verdes han acudido en solidaridad a marchas del Orgullo LGTB en ciudades del este de Europa donde éstas conllevan un auténtio peligro – en el caso de Zagreb, por ejemplo, se lanzaron cohetes a los manifestantes; en Irlanda, al estar en la coalición de gobierno, los Verdes impulsaron la aprobación de uniones civiles entre personas del mismo sexo; y en el caso de la petición Come Out, los verdes son la segunda fuerza con más firmantes.

Según el propio intergrupo LGTBI del Parlamento Europeo, el grupo Verdes/ALE es el único que ha apoyado al 100% las medidas para avanzar en derechos para el colectivo:

Es también interesane el estrecho margen entre las formaciones desde el centro  hasta la izquierda (96% del grupo liberal al 100% del grupo verde) en comparación con las cifras mucho más bajas para los grupos de centro derecha, derecha y euroescépticos.

¿Por qué votar en Europa?

Más allá de las políticas concretas en materia LGTB+ de cada partido, el debate sirvió también para que las formaciones explicaran su manera de entender Europa y el papel de estas elecciones.

El representante de la CUP,  Joan Ribet, explicó una de las ideas generales por las que su formación no concurre a las europeas: “Europa no puede servir para salvarnos de aquello que no hemos podido hacer en casa.” Cuestionaba si el ámbito europeo era el idóneo para llevar a cabo políticas reales y concretas que llevaran a la igualdad y normalidad en cada calle de cada pueblo, vila o ciudad. Además, según entendí, la concepción de la UE como una unión de estados, y no de personas, lleva a la CUP a no querer participar en estas elecciones para no legitimar un sistema que a sus ojos, no sirve.

Aun sin estar de acuerdo con el planteamiento (si no, no estaría ahora mismo en la lista de EQUO para el Parlamento Europeo), porque creo que es precisamente el Parlamento Europeo la herramienta para plantar cara a la Europa de los estados, el planteamiento de la CUP me parece interesante – sobre todo, creo fundamental cuestionar ese “reflejo” de “mandarlo todo a Europa” cuando a nivel municipal, regional o estatal no hemos sido capaces de arreglarlo. Sin embargo, desde ERC – por cierto, representada por un uruguayo “independentista pero no nacionalista” – estas elecciones eran precisamente la ocasión para reivindicar la condición de Catalunya como país en la Unión Europea. La representante de Escaños en Blanco explicó la idea de su formación – un voto protesta a su parecer “útil”, ya que el compromiso del partido es dejar vacío cualquier escaño que le corresponda, y no cobrar ningún tipo de sueldo o remuneración. Comentaba que eso visibilizaría el descontento de la ciudadanía, ya que actualmente aun con una alta abstención, tenemos siempre cada paralamento lleno. Sin embargo, tuvo que admitir que a nivel práctico, en el caso de votaciones por mayoría simple el hecho de tener escaños vacíos no cambiaría nada… y más preocupante aún, en el ámbito de derechos (LGTB+ u otros) en los que se presupone que lo necesario es progresar y es el status quo lo que nos preocupa, el haber escaños en blanco dificultaría la consecución de mayorías absolutas para implementar esos cambios – siendo por tanto una fuerza conservadora de factoAdemás, se utilizó una frase como

“hasta que no haya nadie que os represente, podéis votar Escaños en Blanco para mostrar vuestro descontento”

A mi forma de verlo, este tipo de discurso, bien de la abstención, bien del voto “protesta”, es el discurso al que EQUO nació como respuesta. Si no hay nada ni nadie que nos represente, en vez de esperar a que llegue alguien, hagámoslo nosotr@s mism@s – presentémonos a primarias abiertas, participemos en programas electorales colaborativos, y pidamos explicaciones a las personas que hemos elegido para representarnos. Desde el PSC (grupo socialista), Convegència (grupo liberal) y UPyD (por ahora sin grupo parlamentario en Europa) también se proponía continuar trabajando en medidas contra la discriminación, y todos mencionaron la participación de sus eurodiputados en el intergrupo LGTB.

Probablemente la intervención más contundente fue la de Delfina Rossi, candidata de ICV-EUiA y antigua coportavoz de la FYEG, que también recordó la dimensión de clase que hay cuando hablamos de la situación de personas LGTB, y cómo los recortes impuestos por la derecha y la socialdemocracia afectan de manera particular a colectivos como el LGTB.

Esquizofrenia política

A pesar de la gran diversidad política representada en el debate, sin duda el principal hilo conductor se centró en el PP… y su insistencia en que el grupo Popular había sido clave a la hora de los avances en derechos LGTB. Lo cual es una afirmación absurda según los propios datos del intergrupo LGTB. La línea principal del representante “popular” era que algunos pintan a Europa como “el mal de todos los males” – y que eso no es así, sino que es el principal espacio de derechos y libertades en el mundo (lo cual podría ser posible en algunos ámbitos, pero no quita aun falten cosas fundamentales…).

Como justificación de los datos de votación del grupo popular en materia LGTB, explicó que los otros grupos intentaban “hacer política” con las votaciones, cuando en realidad “el tema de derechos no es ni de derechas ni izquierdas”. Que la gente usaba estas políticas como “arma arrojadiza” en lugar de buscar consensos, y que hay quien hace política “con la máxima ilusión de ir en contra de la derecha” en vez de queriendo avanzar. Casualmente obvió decir que es precisamente la derecha la que no solo se opone a los avances, si no que saca adelante retrocesos – de ahí que existamos aquell@s que queremos plantarles cara.

Defendió, por ejemplo, que el grupo popular había “trabajado por que los estados miembros reconocieran los matrimonios entre personas del mismo sexo de otros estados miembros” – lo cual, además de no parecer tener sentido según los datos de votación, es totalmente incoherente cuando (y no hace tanto tiempo) el mismo Partido Popular votó en contra de la aprobación del matrimonio igualitario en el estado español (y luego lo recurrió al Tribunal Constitucional nada más aprobarse).

Otro momento especialmente esperpéntico: de cara al Informe Lunacek, hoja de ruta contra la homofobia recientemente aprobado por el parlamento europeo, la mayoría de eurodiputad@s del grupo Popular votaron en contra, incluidos algunos españoles. ¿La respuesta? “Es que el voto es individual de cada eurodiputado, no del partido”. Pero ojo, eh, que seguía pidiendo el voto para el grupo Popular diciendo que éste estaba por los derechos LGTB.


Pues vaya, yo creía que, ya que no tenemos listas abiertas, aquí votábamos partidos para sumarse a grupos parlamentarios europeos… ¡Pero espero con ganas la propuesta del PP para una ley electoral con listas abiertas!

Tomar responsabilidad

Tanto el representante socialista como el “popular” hicieron alusiones a “dinámicas estatales” que se dan en las votaciones en el Parlamento Europeo – es decir, que por ejemplo en el grupo socialdemócrata, los eurodiputados voten en sentidos diferentes según el país. Como el “popular”, las veía normales y parte del sistema – lo cual veo bastante preocupante por parte de las dos principales fuerzas tanto en el estado como en Europa, que presumen de tener un proyecto coherente para la Unión.

A modo de recordatorio, el grupo verde es el más cohesionado en las votaciones en el Parlamento Europeo – en gran parte porque sí vemos problemas comunes y respuestas comunes, más allá de los “intereses nacionales”.

Por último, me llamó mucho la atención la capacidad de los “mayoritarios” (que entre ellos controlan el Parlamento Europeo, la Comisión, y la mayoría de gobiernos de los estados miembros) de presumir de los avances y justificar la lentitud de éstos aludiendo al Consejo (que representa a los gobiernos).

Creo que fue el mismo representante “popular” que hizo la misma reflexión que Juncker en el primer debate presidencial europeo: “los gobiernos también están formados por democristianos, socialistas y liberales” – como pasando la pelota a los otros dos grupos… sin terminar de tomar responsabilidad por la acción u omisión del propio grupo.

Conclusiones

Fue un placer – y realmente pedagógico – participar en un debate tan plural, y además contar con un público tan receptivo, informado y crítico. Resultó interesante ver como, de cara a la galería, parecía que todos éramos los que mejor defendíamos los derechos de las personas LGTB, independientemente de los datos o posiciones ideológicas.

Quedó claro que es fundamental un mayor seguimiento de la ciudadanía a sus cargos electos para que las promesas electorales no queden en papel mojado, y para que en foros abiertos como éste, puedan pedirse explicaciones.  Pero también quedó patente la falta de información sobre el ámbito europeo que nos proporcionan los medios tradicionales.

También había una tendencia por parte de los ponentes de hacerse partícipes de los éxitos de su grupo parlamentario… pero renunciar a cualquier tipo de responsabilidad colectiva cuando los datos no eran halagueños. Si de verdad queremos construir una Europa que funcione, y un Parlamento Europeo coherente que sea herramienta de la ciudadanía, no puede ser que los cargos electos utilicen el voto como cheque en blanco, a ratos para la línea del partido nacional, a ratos para la del grupo europeo, y a ratos para su criterio propio.

En resumen – creo que nos (les) falta madurez política en el tema europeo. Pero con la que está cayendo, ya ha llegado el momento de tomarnos esto de Europa en serio, ¿no?

One thought on “Europa te toca – LGTB+

  1. Pingback: #BalearsDiuNo – Mediterráneo libre de prospecciones | #RevolEUtion

Deja un comentario

(CC) Joan Groizard Payeras