01 May

#EUdebate2014

El pasado lunes 28 tuve la suerte de poder asistir al primer debate presidencial europeo de la historia. En las elecciones europeas del próximo 25 de mayo, la ciudadanía europea decide no sólo la composición del Parlamento Europeo, sino que por primera vez esas elecciones determinan quién preside la Comisión Europea. Ya que la Comisión es quien propone las leyes europeas, se trata de una elección realmente clave.

Una iniciativa conjunto del Youth Forum (federación de consejos de la juventud europeos), la universidad y ayuntamiento de Maastricht y el canal de noticias europeo Euronews trajo el primer debate de este tipo a Maastricht – ciudad simbólica por ser “especialmente europea”.

Participantes

Participaron los candidatos y candidata a presidir la comisión de las cuatro principales fuerzas en Europa :

schulz ska juncker verhofstadt

Jean-Claude Juncker, del partido Popular, luxemburgués y anterior primer ministro de Luxemburgo. Durante ese cargo fue también lider del eurogrupo, y por tanto clave en el diseño de las políticas de austeridad

Martin Schulz, del partido Socialista, alemán y hasta hace poco presidente del Parlamento Europeo por el acuerdo del grupo socialista con el popular.

Guy Verhofstadt, del partido Liberal, euro-federalista confeso y  tres veces primer ministro de Bélgica.

Ska Keller, del Partido Verde Europeo, la única candidata en el debate elgida por primarias.

Eché en falta la participación de Alexis Tsipras, dirigente de la helénica SYRIZA y candidato por el Partido de la Izquierda Europea : se conocen sus opiniones sobre el rumbo actual de Europa, pero verlo en un debate a 5 (y no sólo contra el tándem popular-socialista) hubiera ayudado a ahondar en qué propone como alternativa, y los puntos de encuentro también con Liberales o Verdes. Por lo visto fue invitado al debate pero tuvo que declinar por incompatibilidad de agenda.

Un aparte: es indiscutible que la mejor “llegada” de candidatura fue la que le preparamos a Ska…

 

 

El debate

Estereotipos

El debate empezó sin sorpresa alguna – es más, fue tal vez demasiado predecible: Preguntado por la economía y cómo iban a solucionar el problema del desempleo juvenil, el candidato popular se apresuró por dejar claro que su primera prioridad era el “equilibrio presupuestario” y que “no podemos gastar más de lo que tenemos”. Que la crisis económica no es tal, sino que es una crisis de deuda y de que los países del sur no están “haciendo reformas” al ritmo necesario. Más allá de que eso no es exactamente así, y de que empíricamente las políticas de austeridad han demostrado ahogar aun más la economía, queda claro que la postura de Juncker es (oh, ¡sorpresa!) continuista. Martin Schulz, candidato socialista, quiso contradecirle y explicar que la crisis de la deuda es culpa de la especulación financiera y el sistema bancario. Fue un momento de… “¿hola?¿la socialdemocracia acaba de despertarse de una especie de trance neoliberal?” La pregunta a Ska Keller fue que si no le faltaba experiencia (traducido: edad) para enfrentarse a los tres hombres con los que debatía. Keller se defendió bien: explicó que la experiencia no le falta, y que llevar una década menos que sus contrincantes en política institucional es realidad un punto fuerte – una ocasión para traer ideas nuevas al proyecto europeo. Nada más terminó su intervención, Shulz interrumpió, quejándose de uqe no era justo que le hubieran preguntado por su edad – que eso a él no le interesaba, sino las propuestas. Con esto marcó el tono de su actitud con Keller para el resto del debate.

El equilibrio de poder en la UE

Éste fue otro punto clave del debate. ¿Quién tiene el auténtico poder? ¿Los gobiernos de los estados miembros, o las instituciones comunitarias? En este momento Juncker se atrevió a decir: “¡el poder real en Europa está con la ciudadanía!”, lo cual desató murmullos y risas generalizadas entre el público, sobre todo universitario.

Mientras el popular se mostraba convencido de que no había ninguna “tensión” de poder, sino un funcionamiento democrático muy normal de la UE, los demás coincidían en que los gobiernos interferían demasiado en el proyecto europeo – por ejemplo al intentar resolver la crisis del Euro, los gobiernos (y algunos en especial) trataron de tomar las riendas del proyecto europeo. Verhofstadt, “eurofederalista” confeso, fue el más vehemente a la hroa de decir que hacía falta una Comisión fuerte, que utilizara el poder de legislar por el bien común europeo, y no volar de Bruselas a Berlín y luego París para pedir permiso para cada paso. Aquí Juncker sí estuvo brillante: “los gobiernos también están formados por democristianos, socialistas, liberales e incluso verdes” – así que no es suficiente culpar a “los gobiernos” en general sin asumir la parte de responsabilidad que corresponde a cada familia política europea.

La extrema derecha populista

Las encuestas apuntan a algunos avances de los partidos euroescépticos, populistas y/o de extrema derecha (son una mezcla variada, aunque con unos puntos en común). El liberal hacía incapié en la necesidad de enfrentarse en serio a los miedos que llevan a la gente a optar por estas opciones. ¿Es un tabú hablar de la extrema derecha? Ska Keller opinaba que todo lo contrario – a veces incluso por desgracia. El centro-derecha se empieza a apropiar del discurso populista y xenófobo para evitar perder votos en vez de cuestionarlo, dando así más fuerza a esos argumentos y por tanto convirtiendo en más “mainstream” algo que hasta hace poco se hubiera considerado demasiado radical. La siguiente pregunta para Juncker fue si el centro-derecha que él representa se aliaría con extremistas o euroescépticos, lo cual él negó rotundamente… AunqueVerhofstadt tuvo que recordarle que Berlusconi (euroescéptico, con puntos de vista bastante radicales) u Orban (que cambia la constitución húngara cada dos por tres para acumular más poder) forman parte del Partido Popular Europeo. Keller también recordó que el PPE tiene un historial que deja mucho que desear en cuanto a derechos humanos, de las mujeres o de personas LGTB.

Migración

Otro tema difícil, sobre todo en temas de crisis. Mientras Keller hablaba de la necesidad de solidaridad entre países europeos a la hora de acoger inmigrantes, especialmente refugiados, Juncker comentó que lo que se necesitaba era solidaridad a la hora de pagar los programas de deportación. Schulz no acabó de dejar su postura clara, cuestionando la existencia de “refugiados económicos” pero reiterando la necesidad de que la UE garantice la protección de refugiados políticos o por motivo de guerra.

Participación digital

Otro momento esperpéntico por parte del candidato popular: al preguntarle si las nuevas tecnologías permitían más participación entre la juventud y podrían combatir su apatía hacia la política, Juncker contestó con los miles de millones de euros que podrían aportar a la economía el desarrollo de una auténtica economía digital.

Más en la línea esperada, Schulz recordó la importancia de los nuevos métodos de comunicación y mensajes políticos en la primavera árabe, mientras que Keller alabó la posibilidad de comunicación bidireccional con los representantes políticos y “esquivar” los medios tradicionales, que suelen obviar la política europea. También cuestionó que la juvnetud sienta apatía por la política – existen cantidad de iniciativas políticas y sociales desarrolladas y promovidas por personas y organizaciones jóvenes, también a nivel eurpeo. Y se están intentando hacer oir… el problema es que nadie les escucha!

TTIP

El acuerdo secreto que se está negociando entre EEUU y la UE también ocupó algunos minutos del debate. Schulz se mostró convencido de la necesidad de publicar el “mandato de negociación”, guía de las negociaciones que sigue calificado de confidencial, al que estaba vetado el acceso incluso a los eurodiputados… Pero Ska tuvo que explicarle que el documento ha sido filtrado (gracias al grupo Verde) y está disponible en internet.

 

De nuevo una respuesta surrealista de Juncker: dijo no saber de qué documento hablaban. Aunque en general liberales, populares y socialistas ahora hablaban de la necesidad de transparencia, Keller comentó cómo de interesante resultaba que sus respectivos grupos hubieran apoyado que las negociaciones se realizaran en secreto.

Mis impresiones

El “popular” Juncker se movió entre lo predecible y lo surrealista. Desde negar saber nada sobre las negociaciones del TTIP o dejar claro que su principal respuesta a la crisis de desempleo es continuar con las políticas de austeridad, hasta decir que se declara totalmente a favor de los derechos LGTB o de la mujer y en contra del fracking y la energía nuclear – lo cual contradice el historial de votación de su grupo político.

El socialista Schulz, en mi opinión, estuvo brillante – con unos mensajes muy estudiados y muy acertados, sobre todo para el público que tenía delante. A ratos hablaba en “twits”- eslóganes que fácilmente caben en 140 caracteres. Aunque daba la impresión de que los socialistas acaban de llegar a Europa a encontrarse el desastre que han causado las políticas neoliberales y de austeridad, y se presentan como salvadores… cuando han sido partícipes de la elaboración e implementación de esas políticas, tanto desde el Parlamento Europeo como desde los gobiernos de los distintos países.

Verhofstadt ganó en las encuestas post-debate, aunque personalmente lo vi flojo. Sé que maneja un argumentario muy potente a favor de una mayor integración europea, pero no los vi trascender en el debate. Me dio más bien la impresión de alguien que viene a vender su libro (“más integración! Más integración!”) y que se frustra porque nadie le escucha.

Y Ska… Ska estuvo genial. Fue la única que presentó un proyecto distinto, un proyecto que ponga a las personas en el centro no solo de la economía, sino de la toma de decisiones políticas. La única que insistió en la necesidad de escuchar y no solo “dar” respuestas, y que consiguió transmitir algo de emoción. ¿Los “peros”? Siguió un poco el rollo al paternalismo/sexismo encubierto que mostraban los otros candidatos, y dejó escapar algunas ocasiones de oro para explicar cómo los Verdes no solo proponemos una Europa mejor – sino que ya hemos estado currando como nadie para avanzar hacia ella.

Repercusión y la dimensión europea

A pesar de retransmitirse en directo on-line en al menos trece idiomas, llegó “solamente” a 70 000 espectadores. Se publicaron unos 47 000 twits con el HT del debate, que fue trending topic en 6 países de la UE.


Parece un número razonable, pero no llega a la popularidad de Eurovisión (120 millones de espectadores) o el debate presidencial americano (casi 60 millones de espectadores). Teniendo en cuenta la importancia del debate y la elección que se avecina, nos toca reflexionar sobre el por qué – pero el que apenas haya tenido cobertura en los medios de los diferentes países es un factor importante.

Es un problema constante de la “dimensión europea” – los medios, partidos y organizaciones de cada país raramente hablan de Europa como algo más complejo que un anónimo y ambiguo “Bruselas”. Pero a la hora de votar cómo queremos que funcione la Unión, ¿acaso no deberíamos saber quién es quién, cómo se relacionan, y qué hacen con nuestro voto? Ningún medio – ni siquiera las televisiones públicas – asume la responsabilidad de hacer pedagogía, y se limitan a seguir la estrategia de los principales partidos de convertir las elecciones europeas en un debate de ámbito puramente nacional.

Los próximos debates

Entre ahora y las elecciones hay previstos al menos dos debates más : uno el 9 de mayo desde Florencia, y el gran debate final: el 15 de mayo a las 21h desde Bruselas, que sí será retransmitido por las cadenas estatales de televisión y contará con Tsipras, Keller, Verhofstadt, Schulz y Juncker.

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(CC) Joan Groizard Payeras